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Nota de prensa - INTIMISTAS - Artevistas Galle

lunes, 17 de junio de 2013 § 0

NOTA DE PRENSA
Valencia, 17 de junio de 2013

La serie ‘Intimistas’ de Alejandro Casanova llega a Barna

El artista valenciano expone en Artevistas Gallery


El pintor valenciano Alejandro Casanova recala en Barcelona con su proyecto ‘Intimistas’ que tan buena acogida ha tenido tras su paso por Madrid y, más recientemente, en el espacio Imprevisual de Valencia. Este jueves 20 de junio, a las 20.00 horas, el artista mostrará sus trabajos en Artevistas Gallery, passatge del crédit, 4 (Barcelona). La exposición permanecerá abierta hasta el próximo 23 de julio en horario de lunes a domingo de 11.00 a 21.00 horas.
Alejandro Casanova es un artista que sabe expresar perfectamente el sentir de su trabajo. “Mi obra es descarnada. Yo me desnudo con la pintura. Lo que me preocupa es el nivel formal y plástico de mi trabajo. En mis cuadros siempre estoy, de una manera u otra. Incorporo pequeños símbolos como un perro, un bote de pastillas, un papel, un ordenador…”. “Las modelos femeninas son muy cercanas, mi mujer o una amiga. Necesito cercanía y proximidad. En esta serie no hay sexualidad pero sí hay complicidad”, señala.
Con ‘Intimistas’ Casanova recrea una intimidad domestica en clave autobiográfica y de reflexión. En el texto del catálogo Arístides Rosell (coordinador de Russafart) y Raimundo Díaz rubrican un comentario crítico muy revelador en el que señalan que, “para Alejandro Casanova el desnudo es el momento más revelador de la psicología humana. Ese instante de intimidad que posterga el entorno social, con sus rutinas y manierismos, profundiza en un mundo de relaciones hombre-objeto, donde predomina un criterio puramente selectivo. Casanova reconstruye la escena despojándola de todo detalle superfluo. Discrimina. Separa. Difumina. Una sensibilidad sobrecogedora e introspectiva. El artista nos convida a respirar y sentir ese tono sugestivo propio de los ambientes cerrados. Estos retratos son síntesis de emociones. El día a día, puertas adentro. La contemplación frente al espejo, el contacto de los pies desnudos con las baldosas, la mirada absorta frente a la pantalla de un ordenador, el contacto con el agua de una bañera, el reposo en un sofá, un perro solitario. Momentos que rivalizamos con nuestro yo, en que nos enfrentamos a nuestros miedos, angustias y soledades, en que gozamos de una casi absoluta libertad y nos despojamos de nuestras vestiduras”. “Casanova refuerza esta intencionalidad con pinceladas y texturas propias del expresionismo sin abandonar las formas y la expresividad del color y la línea, sin subrayar los detalles. Sus composiciones reproducen los mismos modelos en situaciones diferentes; sin embargo, esta reiteración no supone una limitación expresiva. Tales recursos le permiten transitar entre dos discursos: el del más puro retrato realista y el del retrato difuminado que reivindica lo sensible e intimista del cuerpo humano, lo puramente emotivo”, añaden.

Texto: INTIMISTAS, Arístides Rosell - Raimundo Díaz

domingo, 16 de diciembre de 2012 § 0


Intimistas


Para Alejandro Casanova el desnudo es el momento más revelador de la psicología humana. Ese instante de intimidad que posterga el entorno social, con sus rutinas y manierismos, profundiza en un mundo de relaciones hombre-objeto, donde predomina un criterio puramente selectivo. Casanova reconstruye la escena despojándola de todo detalle superfluo. Discrimina. Separa. Difumina. Así sus personajes parecen interactuar con las circunstancias y los entornos que él mismo ha elegido, como para subrayar ese instante en el que podemos imaginar las sensaciones, el subconsciente, en su devenir cotidiano. Una sensibilidad sobrecogedora e introspectiva. El artista nos convida a respirar y sentir ese tono sugestivo propio de los ambientes cerrados -por momentos claustrofóbica-. Estos retratos son síntesis de emociones. El día a día, puertas adentro. La contemplación frente al espejo, el contacto de los pies desnudos con las baldosas, la mirada absorta frente a la pantalla de un ordenador, el contacto con el agua de una bañera, el reposo en un sofá, un perro solitario. Momentos en que rivalizamos con nuestro yo, en que nos enfrentamos a nuestros miedos, angustias y soledades, en que gozamos de una casi absoluta libertad y nos despojamos de nuestras vestiduras. Casanova refuerza esta intencionalidad con pinceladas y texturas propias del expresionismo sin abandonar las formas y la expresividad del color y la línea, sin subrayar los detalles. Sus composiciones reproducen los mismos modelos en situaciones diferentes; sin embargo, esta reiteración no supone una limitación expresiva. Tales recursos le permiten transitar entre dos discursos: el del más puro retrato realista y el del retrato difuminado que reivindica lo sensible e intimista del cuerpo humano, lo puramente emotivo. 

Raimundo Díaz / ArístidesRosell

TOSCA OBSESIÓN

miércoles, 28 de octubre de 2009 § 1

obcecado con Solana

Cuando entro a la librería hago caso omiso a todas las estanterías repletas de novedades que guardan en su cenit el cartelito que gentilmente te guía: economía, historia, arte, etc. Paso cabizbajo por el pasillo lateral evitando tentaciones impagables, económicamente hablando, y voy directo al estante que reza “OPORTUNIDADES”. Casualmente se encuentra repleto de libros de arte, arquitectura, biografías, tebeos, etc. Es el momento de ponerse a rebuscar entre las pilas amarillentas y encontrar las gangas de 1 o 2 euros. El criterio de la búsqueda se reduce a: cuanto mas gordo mejor.

En una de esas incursiones hace algunos años, encontré un libro de un tal José Gutiérrez Solana. En su etiqueta, que aún conservo, la mísera cifra de 3 euros. Un libro grueso de papel satinado y repleto de ilustraciones, lo que denominaríamos la compra perfecta. Tras una ojeada al pintor que protagonizaba el volumen, el libro se cerró y pasó a engrosar la larga lista de obras oteadas de las estanterías metalizadas del estudio, para pasar con posterioridad a decorar las numerosas baldas del piso.


José Gutiérrez Solana. Las chicas de la Claudia. Óleo sobre lienzo. 211 x 162 cm.

Hace unas semanas, mientras mi compañera hacia punto y veía un soporoso programa concurso, cogí ese mismo libro. Ojeé las ilustraciones amarillentas, volví a mirarlas. Me fui con él al baño, evidentemente no leí ni una de las palabras que su autora, digo yo, escribió con mimo. Y allí se quedó en la alacena del baño, siendo escrupulosamente observado cada vez que los movimientos peristálticos hacían presencia. Día tras día me fui enamorando del dibujo tosco, de la línea negra, de la sensualidad de las prostitutas, de la carnosidad de las tetas, de los ojos estrábicos y de la materia dura.

Cada amigo que venía a casa era galardonado con un pase del libro. De un modo entusiasta les mostraba las tenebrosas escenas y los sensuales muslos de las mujeres de Solana. Lamentablemente todos hacían caso omiso de mi obsesión, y se despachaban con un “no esta mal” o con la indiferencia.

Harto de esta ofuscación estúpida y desmesurada hacia las imágenes del libro decidí tomar cartas en el asunto. Agarré a mi pareja la despojé de toda ropa y la coloqué frente a la ventana. La luz iluminaba toda su piel teutona, en el grado justo para poder distinguir los tonos de la piel y las estructuras de su pecho. Hice las fotografías, cogí el ejemplar y salí corriendo a la copistería, 150 cents. casi como el propio libro. Tomé un café con Arístides, el placer de una charreta y un cortado antes de la batalla, y me dirigí al estudio dispuesto ha realizar un tosco retrato de Doreen…

Tosco retrato de Doreen. Óleo sobre lienzo. 61 x 46 cm.

Terminado y satisfecho, descansado y tranquilo como el que se folla a su amor adolescente, cierro el libro y vuelve a la estantería de la que nunca debería haber salido.

EXPOSICIÓN NACHO MOLINA PARRA

domingo, 13 de septiembre de 2009 § 0


Inauguración 18 septiembre. La Sala de Ámbito Cultural de El Corte Inglés de Alicante (Avenida de Federico Soto 1-3, 5a planta. Alicante). Hasta el día 1 de octubre de lunes a viernes de 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 21:00.


EL OJO QUE ESCANEA


Hace ya algunos años la decisión adolescente ha tomar era la de continuar la trocha abierta en la practica plástica o dedicarse a la ingeniería. Para sorpresa de todos el pequeño alumno de M.H. eligió el camino mas incierto. Pasó el tiempo y todos comprendieron que no había otra camino para Ignacio que el del lápiz y el pincel. Ahora el dilema se centra entre la fina línea que separa la ilustración y la pintura. Formas o alardes, ficción o realidad, dibujo o mancha.

Ignacio es un tipo silencioso siempre pasa inadvertido ayudado por su baja estatura. Se sienta en los círculos atento y escuchando los desbarres de las gentes. Es él el que de pronto apostilla con una lapidaria frase o un jocoso chascarrillo, siempre oportuno. Y así como en la vida se comporta en su vertiente pictórico-ilustradora. Nachete mira, observa y retiene; para después plasmar con un acertado gusto y siempre jactándose sobre el lienzo de su inigualable capacidad. El hijo de “La Dolores” es un fagocitador de formas y estilos, pare lo que se le antoja y de una pequeña vuelta de tuerca lo hace suyo, ya sea Rockwell, Sienckewicz, Struzan o Frazetta.

Hablar de Nachete es hablar de lo virtuoso, le da igual coger un pincel, una “wacom” o una guitarra. Nunca tocará cuatro sencillos y bien colocados acordes, sino que tenderá a marcar un elaborado punteado. Mantiene el ego silencioso de los grandes autores y su capacidad de verter lo que se le antoje en cualquier momento. Para él no existen los baches o las malas épocas, es un artesano de las artes plásticas.


Alejandro Casanova. Valencia 16 de Julio, 2009.


EXPOSICIÓN

lunes, 23 de febrero de 2009 § 2


LA ESTANCIA DE CASANOVA

Una presencia extraña entra esta mañana en mi despacho. Una primera impresión sigilosa sólo distinguida por una descuidada barba rojiza. Y no es que Casanova pase desapercibido, suficiente holgura física no supera el buen ocultamiento mañanero. Baja de la buhardilla “prestada” de la facultad, que no es la suya valenciana, pero le hace las veces de cobijo creativo. Parece que hoy su eterna melancolía levantina no coincide con tradición colorista alguna. Y esto es porque viene vestido de ropa de calle ya pintarrajeada, añeja, y camuflada. Algún día fue ropa de domingo, con ella quizás asistió a la comunión de un primo, o a la nerviosa cita de alguna chica en el centro.

Sin embargo hace mucho tiempo que dejó de inquietar el primer arrimo al lienzo fresco, típica primera línea irregular manchada a la altura de los muslos. Pantalón y camiseta beige ya casi goyesca por el rancio abolengo de los matices generados por los desechos de su paleta, goteos y derrames espaciados en el tiempo. Atuendo turbio que adquiere el nivel de su obra, al menos en esa capacidad de entonado medio.

Es por eso que un Casanova entra como siempre ansioso, pero más silencioso, casi sin notarse. No me dice nada, pero esta vez su inquietud reside en la espera de que sea cumplimentada su solicitud de texto para su próxima muestra. Toma prestado el trípode, me acompaña a un café, y vuelve a marcharse como sin dejar mácula. Parece que ya es el tiempo de hacer balance gráfico de sus obras realizadas.

Sube apesadumbrado las espesas escaleras que acceden al palomar de la facultad. Llegar a este lugar un destierro, aunque figurado, que se convierte en el autentico reto de sus últimos años en la Isla. Lejos de todo su ambiente familiar Alejandro conoce la parte oscura de la isla, donde la ligera luz de sus paisajes no se corresponde con la poca fluidez productiva en estos espacios. Ya lo imagino, en este atalaya de soledad, mimetizado en sus lienzos. Todo en un color que se me antoja muy español, de rosado torero, y recinto de aire espeso, un habitáculo estudiantil con platos sin fregar.

Pero las imágenes fotográficas no pueden transmitir muchos elementos presenciales de los óleos. La estancia de Casanova es un espejo denso de realidad que se convierte en pintura. Concentrado de carne y tabaco, de convivencia consigo mismo y sus espejos. En ellos, quizás, se esté mirando ahora como siempre insatisfecho, por muy afortunado que sea y afortunadas sus compañías.

El síndrome loser ya es una postura creativa y extrañamente positiva en el ánimo pictórico: nada que perder, todo que ganar. En este lugar seguiré cuidando con brutal delicadeza aquellas compañías cotidianas que se acerquen. Así soy yo y mi ego malherido que invita a paella: sentado y desnudo de la piel de mi ropa de trabajo, pero en el mismo cromatismo de socarrat incrustado. Enciendo mi mechero, y con el mismo giro de muñeca mancharé, dando muestra de mi potencial abundancia. Luego cruzaré otro brochazo, como un alcohólico de carta de oro girara una esquina, y así plegaré el espacio de mi estancia salpicada.


Atilio Doreste. Tacoronte, 9 de febrero de 2009

Profesor titular del departamento de pintura y escultura de la ULL

TRANSDISCIPLINAR MONSTER

miércoles, 21 de enero de 2009 § 1



¿Pero que demonios?



“Hay algo en nosotros que siempre va en pos de la experiencia definitiva.
Vadeamos un montón de mierda,
para alcanzar el cumplimientos de nuestros sueños.”
R.Crumb



Me tomaba yo un fresco quinto de cerveza, junto a Maseda (Fernando Maseda se sobre entiende), en el patio de Espacio Guía:

-Casanova – me llama Maseda con cariño- el tema de este año es HABITAR EL TERRITORIO.
-Perfecto, vamos a ver como lo abordamos.
-Es importante incidir en conceptos tales como: sostenibilidad, visión desde lo local, participación, responsabilidad social, transdisciplinariedad…
-Como, como? Transdisciplinarique?
-Si Casanova! Entre, a través y más allá de las fronteras disciplinares. TRANSDISCIPLINAR!!
-Pero que demonios!
-Tu tranquilo…

Evidentemente un simple “tranquilo” no iba a mitigar mi desconcierto. Aun así con estoicismo y resignación nos metimos al trabajo. Organizamos, discutimos (créanme que demasiado), hacemos calendarios, desechamos horarios, proponemos ponencias y un largo etcétera de tediosos avatares. Y comenzamos a construir…

Atendiendo a la lineal historia de las artes, si es que aun debemos llamarlas así, encontramos un camino de continuo movimiento. No un movimiento lineal de recorrido, pero sí algo cinético que no se detiene y evoluciona. Durante el viaje hay momentos de “oro”, de incertidumbre, plurales e incluso infames. La historia es un ciclo, un periplo que impide al conductor detenerse y recrearse en el paisaje. El creador debe abrocharse el cinturón y disfrutar del paisaje desde la mampara, pues no moverse con la historia supone quedarse atrás.

Aun así, parece que corren buenos tiempos no tanto de claridad como de bonanza, y parece que hemos dejado el viejo “SEAT panda” y hemos un adquirido el ultimo modelo de “DeLorian DMC12” tuneado por el Dr. Emmett Lathrop Brown . Podemos detenernos, volver al pasado. Sabemos mas que nunca, y con mucho mas detalle de nuestro pasado; e incluso podemos permitirnos el lujo de soñar con el futuro. Los nuevos medios de información y tecnológicos, nos permiten a poco que sepamos dar un simple click reconocer, estudiar y comprender al instante cualquier etapa del camino recorrido. Resumiendo, entendemos mejor nuestro pasado y por lo tanto también el presente, pues estamos exentos de la coyuntura espacio-temporal.
Estas nuevas vías nos llevan pues a una mayor libertad vivencial, cultural y creativa. A salvarnos de lo tendencioso, a sobrepasarlo. A caminar, salvados ya los perjuicios, libremente. Como el trabajo de un sicoanalista que hurgando en el pasado identifica los conflictos que trauman nuestro presente, para actuar en consecuencia en el futuro. Un nuevo lenguaje transcultural, que permite el dialogo y previene la homogenización creciente.

Pensemos, como ejemplo, en la música de los últimos 20 años, el lugar de seguir una estela lineal como en los 50, 60 o 70; esta nueva visión del mundo a producido un mosaico de estilos basados en elementos del pasado. No encontramos estilos predominantes, vivimos un enorme abanico de melodías e incluso pastiches de muchos de ellos. Lo mismo ha ocurrido en la ciencia, en la matemática o la política. La revisión y actualización de antiguos modelos, nos está llevando a una mejor resolución de los problemas.

Es en este momento, cuando toma sentido la idea de lo transdisciplinar, como complemento a la investigación disciplinar y como salida coherente a la premiante especialización de los saberes. Pues se es consciente de lo necesario de tener en consideración distintas perspectivas de un mismo fenómeno, tal y como han demostrado los enfoques interdisciplinares y multidisciplinares. ¿Pero cuales son las diferencias entre lo multi o interdisciplinar y lo transdisciplinar? Si partimos de las ideas expresadas por Nicolescu (2002), el enfoque multidisciplinar aborda el hito de investigación desde varias disciplinas diferentes. Pongamos un ejemplo sencillo “La recolección de gusanos de seda en las regiones del Kurdistan”, el suscitado problema se abordará desde el punto de vista de la economía, la ecología, la sociología, etc. Es decir, el tópico a estudiar se enriquece cuando lo abordamos desde diferentes campos del saber. En cambio, en los enfoques interdisciplinares, una disciplina se apropia de los métodos de análisis de otra. Distinguiéndose tres grados de la misma, según Nicolescu. Primeramente encontramos el grado de aplicación, por ejemplo cuando la física nuclear se transfiere a aplicaciones en el campo de la medicina. En segunda instancia encontramos el grado epistemológico se refiere a transferir métodos de la lógica formal al área de la ley general. Finalmente, el grado de producción de nuevas disciplinas se refiere a la transferencia de métodos de una disciplina se transfiere a otra disciplina, creando nuevas disciplinas de interconexión, por ejemplo la transferencia de métodos informáticos al campo de las artes creando arte electrónico. En definitiva ambos métodos tienen como fin la creación de canales entre disciplinas para enriquecer la producción de conocimiento.

Tal y como me comentaba Maseda, el prefijo trans implica entre, a través y más allá. Por lo que transdisciplinariedad se definiría como entre, a través y mas allá de las fronteras disciplinares. Tal y como plantea Nicolescu la principal premisa del trabajo transdisciplinar es el de la idea de que la realidad se compone de diferentes niveles discontinuos. Concepto heredado del la física quántica, donde la leyes del mundo físico se descomponen y rompen, puesto que las entidades quánticas se subordinan a sus propias leyes, el concepto llamado “nivel de realidad”. Digamos por lo tanto, que los estudios disciplinares se nutren de un solo nivel de realidad, mientras que lo transdisciplinar se nutre de los distintos niveles de realidad disciplinares, multidisciplinares e interdisciplinares.
Como citábamos anteriormente, los nuevos medios de comunicación están implicados en esta nueva perspectiva transdisciplinar. Y a la par nos sirven de ejemplo para clarificar la idea de lo transdisciplinar. Basado en un lenguaje simple el BIT, 0 y 1, constituye una especie de proceso biológico. Puesto que si, realizamos un símil natural, el bit evoluciona a bits, de bits pasaríamos o a kbits,etc. Construyendo mediante ecuaciones matematicas sistemas complejos, e incluso autónomos. Al igual que la naturaleza a partir de un célula simple, crea complejos organismos. El tándem híbrido natural-artificial, es en si mismo una idea transdisciplinar.

Ya hemos sobrevolado la amplia y fértil llanura de lo transdisciplinar, de manos de uno de los autores mas laureados: Nicolescu. Una ojeada rápida al complicado concepto transdisciplinar.

Sinceramente, crees ustedes que este dogmático “creacátedras”, se entera un pelo de lo que significa Transdisciplinariedad?; confíen en mí, la comunidad docente no tiene ni la mas remota idea de lo que significa (reconozco lo pretencioso de la afirmación). Si esperaban que este texto acabara con una cerrada definición del termino, lo tienen realmente crudo. Lo que si les puedo aventurar, es que no puede haber mejor experiencia práctica de transdisciplinariedad que la del “Campus de las Artes de Guía, Lujan Pérez”. Pues reunir a un elenco de profesionales (organizadores, ponentes, becarios, ciudadanos, etc.); del que surgen una serie de experiencias donde las disciplinas no existen, es lo mas próximo que vamos a llegar a ese pomposo término.




1-R.Crumb, recuerdos y opiniones. Robert Crumb y Peter Poplaski. Ed: Global Rhythm press S.L. Barcelona 2008
2-Back to the Future (en Hispanoamérica: Volver al futuro, en España: Regreso al futuro) es una película de ciencia ficción rodada en Estados Unidos. Dirigida por Robert Zemeckis, se estrenó en 1985. La historia se basa en un joven que accidentalmente es enviado al pasado y pone en peligro su propia existencia. Tras el éxito de la película se rodaron dos más, que prolongan la historia original: en 1989 se estrenó Back to the Future II y finalmente en 1990 Back to the Future III, concluyendo la trilogía.
3- Nicolescu, J. (1999), Extracto del libro La transdisciplinariedad-manifiesto. Éditions du Rocher - Collection "Transdisciplinarité". Traducción del francés: Consuelle Falla
4- R.A.E. trans-. (Del lat. trans). 1. pref. Significa 'al otro lado', 'a través de'. Transalpino, transpirenaico. Puede alternar con la forma tras-. Translúcido o traslúcido, transcendental o trascendental. También puede adoptar exclusivamente esta forma. Trasladar, traspaso.


*.- Ilustración de Juan José Casanova (mi hermano)

EL "YO" EN "LOS OTROS"

miércoles, 19 de diciembre de 2007 § 2


Así como no hay amor feliz,

no hay una obra de arte feliz.

Juan José Arreola


En el El tiempo del estupor[1], Valeriano Bozal nos presenta un desarrollo de las artes plásticas tras la segunda guerra mundial, huyendo de conceptos historicistas plantea la idea de “conciencia global” adquirida tras los trágicos acontecimientos sufridos en la primera mitad del siglo XX. La catástrofe que aunó la conciencia de todos los individuos en el dolor de la guerra. Desde las bombardeadas calles Londinenses, los campos de concentración o la arrasada Hiroshima; a ningún individuo le resulto ajeno el dolor de los demás, la afirmación del otro, de que yo soy otro. Es decir la aceptación de que todos estamos implicados en los hechos históricos.

W.G. Sebald[2] apunta la dificultad de expresar con cualquier lenguaje los sentimientos de aquellos que sobrevivieron a los campos de concentración o exterminio, a los bombardeos o la guerra, etc. Una paralización del lenguaje ratificada por Adorno al plantear la imposibilidad de escribir poesía después de Auschwitz. En realidad la dificultad planteada por Adorno en esta época, no es la muerte del arte, sino la adecuación o inadecuación de los medios artísticos a su cruenta realidad de la barbarie vivida.

Distintos autores plásticos utilizaron el retrato, arquetípico o colectivo, como muestra de esta nueva manera de ver el mundo. Las obras que Zoran Music presentan tras su paso por el campo de concentración de Dachau, retratos genéricos, rostros enjutos y cadavéricos, una tipología de individuo estandarizada que aúna en un mismo retrato al yo y a los otros. Así mismo observemos al inglés Francis Bacon, aunque no fue marcado tan directamente como Music por la cruenta guerra, presenta multitud de retratos de gran semejanza con distintas fotografías de rostros mutilados e imágenes de los campos de concentración, no tanto por su intención estética o representativa, sino por los ojos extraviados, miradas perdidas y la actitud de interpelarnos. Hay que pensar que dicha asociación se presenta de forma fortuita e indirecta, la nueva imaginería del horror creada tras el holocausto afecta a modo de memoria colectiva. Esta marcada tendencia a un arquetipo global deja al individuo sumido en la pérdida de identidad, diluyéndose su propio yo en la masa.


[1] Bozal, Valeriano; El tiempo del estupor, Ed.Siruela 2004.

[2] Sebald, W.G; Sobre la naturaleza de la destrucción, ED. Anagrama, S.A.

a proposito de CAMPUS DE GUIA 2007

lunes, 22 de octubre de 2007 § 0



De lo espontaneo y lo creativo.
“hacer nada” “conocer nada”


El libro del estratega dice:

No provoques la lucha, acéptala,
es mejor retroceder un metro
que avanzar un centímetro.
Lao-Tse (s.VI a.C.)



Damos un nuevo paso, avanzamos. Observamos un nuevo entorno, miramos. Se nos presenta un paisaje desconocido: casas de tonos pastel, campos yermos, nubes densas e infinitos riscos y accidentes. Impactados por esta nueva realidad, asumimos nuestro papel de extranjeros, de exploradores de un nuevo mundo. Analizamos la temperatura ambiente, el grado de humedad y la intensidad lumínica. Pretendemos amarrar y prender todos los detalles, los estímulos visuales y emocionales. Nos encontramos en un nuevo entorno repleto de estímulos, abordemos pues el impacto del paisaje desde las típicas máximas occidentales.


Si atendemos a este orden lógico de causalidad, entre el estimulo y la acción creativa encontramos una zona de sombra. Un momento en el que el filtro de la razón, enmarca y enmascara las nuevas realidades vividas, un tamizado que nos acerca a un estudio del paisaje más tendencioso y nemotécnico que espontaneo y natural. Escapemos por un momento de nuestro ombligo occidental e introduzcámonos en una nueva forma de mirar, de observar el nuevo entorno. Despojémonos de los prejuicios adquiridos, y mantengamos una postura abierta.

Distando de este lógico proceder post-renacentista, la cultura del Tao explica la existencia no por el principio de causa efecto, sino por el de sincronía. Es decir, la idea de un universo retroalimentado, interrelacionado y armónico. Eliminando por lo tanto la idea de dualidad tan ansiada por el espíritu occidental, la causa y el efecto newtonianas. En la pintura taoísta la respuesta entre el estimulo y la acción creativa es inmediata, y por lo tanto espontanea. Sin criba ninguna, una acción natural y directa tras asumir nuestra posición en el mismo instante que se está viviendo. Fluir no batallar, asumir para construir, sentir para crear.

Es pues en la filosofía del Tao donde se enclavaba este curso. No en un modo estricto y cerrado, pero sí en sus preceptos más básicos: espontaneidad y naturalidad, wu-wei (hacer nada) y tzu-jan (conocer nada). Introducirnos de lleno en el mundo de las sensaciones directas, sin oponer resistencia alguna; y su representación rápida. Interactuar con el medio por que el medio interactúa con nosotros. Disfrutando de la sensación intuitiva producida por nuestra integración armónica con el paisaje. Reinventando, de un modo personal, la realidad aparente.

Alejandro Casanova Barberán